Al contratar un crédito, este incluye uno o más seguros obligatorios como parte de sus condiciones. Estos seguros te protegen a ti, a tu deuda y, en algunos casos, dependiendo del tipo de crédito, al bien que se financia, frente a riesgos durante el tiempo que dure tu deuda.
Los más comunes son:
- Desgravamen: Cubre la deuda pendiente de tu crédito si falleces o si sufres de una incapacidad que te impida trabajar y continuar pagando la deuda. Esto ayuda a que tu familia no tenga que asumir ese compromiso de pago.
- Cesantía: Te permite cubrir las cuotas de tu crédito si pierdes tu empleo.
Estos seguros protegen el bien que se financia como una casa o vehículo, cubren la deuda pendiente si falleces o quedas incapacitado y reduce el impacto económico para tu familia en situaciones difíciles.